Psicoterapia

Entiendo la psicoterapia como la oportunidad de poner luz sobre las dificultades y atascos que nos entorpecen para vivir plenamente la vida que queremos vivir.

Las personas, en mayor o menor medida, hemos sufrido heridas, carencias o conflictos en nuestras relaciones. En psicoterapia podemos enfocar estas dificultades en un espacio seguro, confidencial y libre de prejuicios o condicionamientos previos.

En psicoterapia, a la luz de una relación que está hecha de escucha, apoyo, diálogo e intercambio, con el ENCUENTRO entre paciente y terapeuta, podemos observar y darnos cuenta de las emociones que desbordan, los pensamientos que limitan y las conductas que perjudican, para poder elegir e ir experimentando modos de sentir, de pensar y de actuar más saludables. Y así, mejorar nuestro bienestar con nosotros mismos, con los demás y con el mundo.

Esta concepción general se materializa en las siguientes modalidades de psicoterapia que desarrollo en Ágora, Centro de Medicina y Psicoterapia Humanista: individual, pareja y familia, grupo.

Terapia Individual

El espacio individual permite profundizar en el autoconocimiento personal, tomar consciencia de las emociones, pensamientos y conducta que tenemos ante las situaciones de la vida. El objetivo es conocer, comprender y aceptar nuestro funcionamiento para desde ahí buscar formas de estar en el mundo que no hagan sentir mejor.

Pareja y familia

El modelo sistémico enfoca el contexto relacional donde se producen los problemas y por esta razón resulta muy eficaz en los problemas de pareja y también con la familia en su conjunto.

Está especialmente indicado en la terapia de pareja, donde las dificultades se generan y mantienen por el baile relacional que la pareja pone en marcha de forma automática. En este espacio, desde la escucha y el respeto a cada componente de la pareja, el objetivo es identificar las dinámicas relacionales que generan sufrimiento mutuo, mejorar la capacidad de comunicación y de afrontamiento de problemas.

La terapia familiar tiene como objetivo ampliar el zoom e identificar el juego relacional que se produce en la familia cuando uno de sus miembros presenta un problema. Este enfoque está especialmente indicado en los problemas que presentan la infancia, la adolescencia y los adultos jóvenes que conviven todavía en casa, ya que todo el sistema familiar se ve afectado por el problema. El objetivo es ayudar a la familia en su conjunto a buscar sus recursos y transitar los retos que se le presentan en ese momento de su ciclo vital.

Grupo

El grupo proporciona un sentimiento de pertenencia y universalidad que permite conocerse a uno mismo a través de los demás. El grupo genera un juego de espejos que ayuda a la toma de consciencia de los mecanismos personales e interpersonales que nos dificultan para vivir plenamente. Desde un espacio seguro y confidencial, el grupo se convierte en un trampolín donde experimentar y poner en marcha nuevos recursos para llevar a la vida diaria.